«La discapacidad se lleva en el culo, no en la cabeza»

  • Con 24 años, Mikel Bidaurre sufrió una lesión medular que le postró en silla de ruedas. Su coraje le ha llevado a cumplir un reto: bucear sentado en ella para mostrar que los límites sólo se encuentran en la cabeza.

  • COCEMFE NAVARRA: «QUEREMOS IMPACTAR EN LA SOCIEDAD CON UNA IMAGEN QUE LE HAGA MIRAR LA DISCAPACIDAD DE FORMA DIFERENTE»

Mikel Bidaurre, 29 años

Mikel Bidaurre (Pamplona, 1984) lo tiene muy claro: "Las cosas malas vienen solas, no hay que darles más argumentos"". Por ello, pese a sufrir una lesión medular a los 24 años, no ha dejado de practicar nunca actividades como esquí, barrancos, buceo, vela...

Le acompañaban en esta aventura BUCEO MISTRAL, empresa que ofrece esta actividad, COCEMFE NAVARRA, entidad que apoya a las personas con discapacidad a cumplir sus retos personales y laborales, y el periodista Ivan Benítez, que recoge la experiencia en su blog y en Diario de Navarra (ver enlaces más abajo)

¿Es posible bucear en silla de ruedas? Mikel Bidaurre navarro de 29 años, se lanza al mar con su silla de ruedas para demostrar que “que se puede llegar lejos, incluso con silla" porque “la discapacidad se lleva en el culo y no en la cabeza”. Unas palabras que repite justo antes de sumergirse en las aguas del Cantábrico y dibujar con sus dedos la señal de ‘ok’

La experiencia tuvo lugar frente la cala de los Frailes, en Hondarribia. Pero la historia de superación de Mikel comienza mucho antes, en 2008. Mikel tenía 24 años y participaba en el Premio de Miguel Indurain de manera voluntaria como "enlace" para controlar los cruces en la carrera. “No sé muy bien lo que sucedió. Un coche nos golpeó por un lateral”. El impacto le provocó una lesión medular: se puede poner de pie pero no caminar.

Al principio se sentía mal, “inútil”, recuerda. “Pero con trabajo y aptitud yo creo que se puede superar todo. Las desgracias vienen solas, no hay que darles argumentos”. Porque si algo tiene claro es que “los límites no los pone el cuerpo, sino la cabeza” y la suya no está atada a ninguna silla: vela adaptada, descenso de barrancos, maratones, esquí…incluso acaba de completar el Camino de Santiago en su bicicleta adaptada.

Sin embargo tenía el buceo como “una asignatura pendiente”, explica Mikel, que acudió al ‘bautismo’ “en alerta”. “Había pasado la noche con nervios. No sabía cómo me iba a sentir, pero uno tiene que probar las cosas, buscar estímulos que le ayuden a seguir adelante, porque para el ‘no’, siempre hay tiempo”.

Unos nervios que quedaron en la superficie en el momento de zambullirse en el agua, justo cuando un cielo encapotado dejaba pasar los primeros rayos de sol de la mañana. "Sentía que volaba. Me he sentido cómodo. Creo que he salido mejor de lo que entré, con el cuerpo más relajado, más tranquilo".

Sus dedos dibujaban la señal de ‘Ok’ y trazaban en la retina del resto de participantes una imagen difícil de olvidar. “La imagen de la silla debajo del agua es un recurso para concienciar. Lo que se busca es el efecto contagio. Se pretende visualizar la discapacidad y enseñar que se puede llegar lejos, incluso con silla porque ésta sólo se lleva en el culo y no en la cabeza”, recalca una y otra vez. Y añade: “Lo volvería a hacer”

EL DESAFÍO, EN LA PRENSA

algunas noticias publicadas:

Cocemfe atiende a 1.500 personas y les apoya a cumplir sus retos

Cocemfe Navarra apoya a las personas con discapacidad "en la superación de sus propios retos, personales y laborales" y confía que este video sirva "de estímulo para el colectivo en su lucha por lograr una mayor autonomía", pero sobre todo para "derribar muchos prejuicios". Porque "si una persona es capaz de dejar en la barca su discapacidad y sumergirse en el mar…por ejemplo, ¿por qué no va a ser capaz de trabajar si está formada para ello?”

El desafío de Mikel

COCEMFE NAVARRA: “Queremos que se sumerjan con Mikel, dejen a un lado los prejuicios y vean las capacidades de una persona con discapacidad"
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